domingo, 16 de agosto de 2009

Niña con caracolas

"... el recuerdo del mar cuando no hay mar
nos desventura la insolencia y la sangre
y cuando hay mar de un verde despiadado
la ola rompe en múltiples agüeros..."
(Mario Benedetti)

11 comentarios:

Mercedes dijo...

Ay, me recuerda a Alicia. Tu niña tiene una perfecta inocencia, mezcla de asombro y duda. Seguro que, también, es lista, sensible, impaciente, rebelde y soñadora.
Me gusta.

Ardilla Roja dijo...

Hola Chu:

He estado unos días fuera y al volver me ha llamado la atención esta niña con caracolas. Y qué quieres que te diga... me encanta.

Un abrazo

Chu dijo...

¡Hola, Mercedes!
Sí, es una segunda versión que hice de Alicia tras el espejo. En la primera versión, dominan los verdes y no hay caracolas sino un gato. De ambas obras tengo muy malas fotos, a ver si busco una que esté "medio qué", de la primera versión, y la cuelgo.
Gracias por tu comentario, si así la ves, así es como es.
Un besazo.

¡Ardilla, qué alegría verte de nuevo por la isla! Espero que hayas visto muchas cosas bonitas en tu viaje y lo hayas disfrutado.
Me encanta verte por la isla.
Un beso muy cariñoso.

Zauber dijo...

HOLA querida!! te echo mucho de menos!! ¿cómo estas? siento haber vuelto a desaparecer. Me fui de viaje y ya casi estoy de vuelta, jejeje. Que tal las vacaciones? a mi se me han hecho demasiado cortas...
Me he perdido mucho, verdad?
La niña me trae buenos recuerdos.
En fin, me alegra mucho volver a visitar tu isla.
Un abrazo preciosa ;)

Francisco Javier Torres dijo...

Bueno, parece que se va refrenando ese impulso saltarín de los comentaristas. Eso está bien, la contención es una virtud no muy extendida en ciertas latitudes (je, je). Y siempre ha de agradecerse, claro está, claro.

Chu dijo...

¡Zauber, qué alegría!
¿Se acabó el relajo? ¡Pues al ataque con lo que venga!, una vez cargadas las pilas, no podrán contigo. Además, seguro que grandes sorpresas están por llegar y en cuanto a lo que dices de haberte perdido algo...¡no te has perdido nada!, siempre se pueden ver "las entradas antiguas", jajaja.
Me ha gustado mucho encontrarte por la isla y saber que has estado recorriendo el mundo.
Un beso de reencuentro afectuozzizimo.

Paquito, cariño mío, no estoy de acuerdo contigo. Pienso que nada hay que ponga más contento al corazón, que poder expresarse. Seguir el impulso, que al fin y al cabo es lo que puede mover al mundo. Para contenciones, ya tenemos bastantes con las que nos son impuestas, que no son pocas.
Besos incontenidos, de mujer contenida.

FERNANDO dijo...

qué bonita la niña con caracolas... y algo evoca de la pintura flamenca , a esas vírgenes tan blancas... no?

Fernando

FERNANDO dijo...

bueno en realidad la niña está sonriendo, y el mérito por tu parte, es que la has hecho sonreír con la mirada más que con los labios... la sonrisa con la mirada es más dificil q sea forzada, se nota muchísimo cuando alguien te sonrie falsamente y frunce los ojos....

Bueno, esa sonrisa, acercando plano - zoom - , se ve, y lo primero que me viene es que esa niña me acepta, y al mismo tiempo está pensando, está claro q la recorre un pensamiento. Las texturas que consigues con los vestidos, los relieves con el color en las piernas y pies. Todo es muy bonito

Chu dijo...

¡Fernandooooo! ¡Qué alegría encontrarte por la isla!
Gracias, por tu comentario. Que mi niña te haya llevado a Van Eyck, es todo un elogio que no merezco como autora, (¡más quisiera yo y otros tantos que amamos la pintura flamenca), pero no deja de agradarme el que una de mis obras te lo haya evocado. Yo tengo adoración por el Bosco y me pirro por su delicioso jardín, quizás por eso exista esta isla a la que te doy la bienvenida.
Es un placer tenerte por aquí, que espero se repita.
Un beso.

javier dijo...

Hola, Chu:

Me presento; soy Javier, el hijo de Javier Páez, de Sevilla. Él me facilitó la dirección de tu blog, y he de decir que me agrada el comprobar cómo hay más personas en un situación similar a la mía: los que no podemos vivir de esto, pero no podemos vivir sin esto. Considero que tiene mucho mérito el compaginar trabajo, familia y vocación sin desatender a ninguna de las tres cosas.

Bueno, si me permites, paso a darte mi opinión sobre los trabajos que llevo vistos:
Me resulta ciertamente interesante esa correspondencia que consigues entre un estilo formalmente naif, y la carga simbólica que flota, sobre todo, en óleos como este o aquel en el que aparece una niña junto a una puerta abierta. Ante el espectador se presenta algo enigmático, un suelo de baldosas antiguas, modificación de la sensación espacial por medio de la perspectiva...

En definitiva, no se explica todo, dejando entreabierta la puerta del misterio, y que cada uno pueda encontrar su propia historia.

En fin, no me extiendo más, que me pongo pesado, pero es que hacía tiempo que no hablaba de estas cosillas con nadie. Te dejo mi dirección de e-mail, por si quieres comunicarte de vez en cuando. La dirección es: javier.epv@hotmail.com

Bueno, espero que te sirvan mis comentarios. Seguiremos en contacto

¡un saludo!

PD: garcias por tus cometarios sobre mi dibujo de las manos. Ers la única que ha reparado en la tela

Chu dijo...

¡Bienvenido a la isla, Javier!
Qué alegría tan grande recibir tu comentario y que me hayas dado la dirección de tu correo. Sí que tengo muchas cosas que decirte y esto me da la oportunidad. Además, que siempre es un placer hablar "de estas cosillas", como dices. Tu opinión, francamente, me interesa, no pienses que puedas ser pesado, ¡al contrario!, te animo a que sigas expresándola y te lo agradezco.
Estaré unos días desconectada, pero a la vuelta te escribo.
Dale un fuerte abrazo a tus padres de mi parte, y para tí, muchos besos de "Maripili", esa niña curiosa que mira qué hay detrás de las puertas.