viernes, 30 de enero de 2009

ESPECIAL, DEDICADO A MARIJOSE

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LA OPORTUNIDAD

Miré su cara y me dije:
_no es ella_.

Y ella me miraba,
y lo era.

Y ella me sonreía.
Quería tomar mi mano
y yo no se la ofrecía.

Miré su cara y me dije:
_no es ella_.

Y ella me miraba,
y lo era.

Y ella, se marchó despacito
al compás
de sus caderas.