.
.
LA OPORTUNIDAD

Miré su cara y me dije:
_no es ella_.
Y ella me miraba,
y lo era.
Y ella me sonreía.
Quería tomar mi mano
y yo no se la ofrecía.
Miré su cara y me dije:
_no es ella_.
Y ella me miraba,
y lo era.
Y ella, se marchó despacito
al compás
de sus caderas.